Casarse o quemarse

“El mayor énfasis cuando se habla de soltería y matrimonio en esta cultura está en ENCONTRAR a la persona correcta. El mayor énfasis que dan las escrituras está en SER la persona correcta. Si te enfocas en ser la persona correcta, entonces Dios te pondrá en el lugar correcto y va a desarrollar las pasiones correctas dentro de ti. Esto es mucho más importante que toda esa ilusión de encontrar a esa persona indicada. Sí, es mejor casarse que estarse quemando, pero es aún mejor controlarse a uno mismo que casarse con tonto… o una tonta. Es más importante que desarrolles una pasión real por Dios que encontrar a una persona que creas que te va a encender esa pasión.
El problema está en las pasiones mal manejadas. El deseo de una relación es como un fuego interno. Es interesante que el fuego sea una sustancia que purifica en su naturaleza y que Pablo compare este fuego con el deseo de una relación. Así de sencillo. Ese deseo es puro y Dios lo puso. No es sucio ni vergonzoso como lo dice la cultura. Sin embargo, cuando no se maneja bien puede causar la mayor destrucción y ser peligroso.
¿Sabías que puedes tener la pasión correcta pero expresarla de forma incorrecta y que esto puede crear un resultado terrible en tu vida? ¿Sabías que lo grandioso que Dios ha puesto en ti y que puede llevarte a tu propósito también puede destruirte si no lo manejas correctamente? Puedes hacer algo bueno de la forma incorrecta y convertirlo en algo malo. Las relaciones y el sexo son algo bueno y esto se enseña poco en las iglesias. Sin embargo, la pasión necesita PARÁMETROS.
fuego

Cuando dejas suelta la pasión que fue creada para expresarse dentro de un matrimonio, estás construyendo un fuego que causará un incendio incontrolable. Si construyes este fuego en el lugar y momento incorrectos, te va a quemar hasta las cenizas. La única relación humana que puede sostener esta fuente de pasión es la relación de PACTO llamada MATRIMONIO. Pablo en 1 de Corintios 7 no está diciendo que apaguemos el fuego, está diciendo que debemos encontrar el lugar correcto para encenderlo. La intimidad y pasión en una relación fuera de estos parámetros puestos por Dios solamente son una falsa ilusión temporal, una destrucción permanente.

¿Qué hacer entonces?

Lastimosamente, en muchas iglesias este fuego se apaga con la VERGÜENZA. La mayoría del tiempo, la vergüenza es la causa del problema, así que NO puede ser nuestra solución hoy. Dios NO nos avergüenza por nuestras luchas ni pasiones. Él simplemente desea que las pongamos en el lugar correcto. Dios nos dice: “Cuando soy el centro de tus pasiones, tu vida va a arder pero jamás se va a quemar. Cuando soy el centro de tu relación, ella va a arder pero jamás se va a destruir”. La lujuria puede encenderte pero solamente Dios puede encenderte que continúes ardiendo. Lo que Dios desea es darte una pasión que se mantenga encendida, no desea darte esa imitación barata de una llama falsa que te quema pero que crea patrones mentales que te van a causar dolor por el resto de tu vida. Eso es lo que quiere el enemigo. Así de simple.
Necesitamos combatir el fuego con el fuego, no con vergüenza porque ella solamente te va a llevar más profundo en tu disfuncionalidad. Las escrituras dicen que nuestro Dios es un fuego consumidor, así que si estás consumiéndote con las pasiones incorrectas… consúmete ahora con las correctas”.

Tomado de la prédica “Marry or Burn” del Pastor Steven Furtick, iglesia Elevation Church

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de Lizzy Rojas